25 de junio de 2009

‘Las viudas’ de un escritor colombiano en París

La más reciente novela de James Cañón ha sido traducida hasta al hebreo y ha ganado algunos de los premios literarios más importantes del mundo. Ana María Durán, de Conexión Colombia, habló con él. 

Aunque no se ha ganado un Nóbel, ni sus libros han sido convertidos en películas,  James Cañón tiene méritos para entrar a la historia de la literatura colombiana. No porque sus historias sean costumbristas, ni porque sus libros sean ‘best sellers’ en el territorio nacional. 

Este escritor tolimense que salió del país hace 15 años, ganó recientemente en Francia el prestigioso Prix du Premier Roman Étranger (premio a la mejor primera novela extranjera del año), por su novela ‘Dans la Ville des Veuves Intrépides’ (‘La Aldea de las viudas’), escrita en inglés, publicada en “casi 20 países”, según su 
página oficial, y traducida al francés, hebreo, italiano, coreano y español. También ganó el premio a la Mejor Novela Extranjera y el Premio de Lectores de Vincennes en el 2008 en Francia. 

La novela muestra los problemas de una sociedad gobernada por mujeres. Tiene algunos toques políticos y de humor que la hacen especial. En abril, cuando la obra ganó uno de estos premios, el diario Le Monde publicó: “es una novela tan mágica como realista. Una utopía sabiamente elaborada y deliciosamente optimista”.

Conexión Colombia habló con él. Y, antes de preguntarle por su obra literaria, quisimos conocer su historia como migrante colombiano. “Me fui a Nueva York porque en aquel entonces era la única ciudad de Estados Unidos donde tenía amigos que podían darme una mano”, explica. “Mis amigos vivían en Jackson Heights, que era considerado el barrio colombiano de Nueva York. En menos de un mes ya estaba estudiando inglés y fregando suelos y baños en un Pizza Hut. Ahí me la pasaba muy bien, pero seguía comiendo buñuelos y arepas de choclo, y hablando con paisas y caleños. Entonces me cambié de barrio y comencé a relacionarme más con norteamericanos”. Así comenzó su historia como un escritor famoso y reconocido. 

Y aquí comienza la entrevista que le hizo Ana María Durán, corresponsal en París de Conexión Colombia. 

Conexión Colombia: Cuéntenos un poco de qué se trata la novela 
James Cañón: ‘La Aldea de las Viudas’ es la historia de un pueblo perdido en las montañas de Colombia llamado Mariquita (no tiene nada que ver con Mariquita, Tolima), donde un día llega la guerrilla y recluta a todos los hombres mayores de doce años, convirtiéndolo en un pueblo de viudas virtuales. Al comienzo las mujeres se resignan a su destino: se quedan sin electricidad y sin agua, la comida comienza a escasear y en las esquinas del pueblo crecen las pilas de basura. Pero en medio de este caos hay una mujer que ve un destino diferente para su pueblo: Rosalba viuda de Patiño. Rosalba se compromete a restaurar el orden, la economía y la infraestructura de Mariquita, pero para lograrlo tiene que enfrentar problemas muy grandes. Con el paso del tiempo y tras haber superado varias crisis, las viudas comienzan a descubrir el poder y la autosuficiencia, y asumen el liderazgo y el control del pueblo, pero también el de sus propias vidas. Eventualmente crean una sociedad que, irónicamente, está basada en los valores socialistas por los cuales los guerrilleros dicen estar luchando pero que han traicionado (la armonía, el respeto, la igualdad y la cooperación). Y cuando algunos de los hombres regresan al pueblo luego de 16 años de ausencia y tratan de recuperar su poder abusivo y sus prerrogativas masculinas, las cosas se ponen muy interesantes. 

Conexión Colombia: ¿Qué tan ajustada a la realidad está la novela? Porque la trama suena completamente realista, de esas historias que suelen aparecer en los noticieros
J.C.: La historia es fruto de mi imaginación, pero la idea surgió de una situación real, luego de haber leído una noticia en un periódico colombiano en la cual citaban un pequeño pueblo donde los guerrilleros se habían llevado a todos los hombres mayores de 12 años. La noticia era muy corta y se centraba en los hombres que habían desaparecido. Entonces me pregunté ¿qué va a pasar con las mujeres y los niños de este pueblo? Las posibilidades eran muchas, todas tristes y desesperanzadoras. Luego pensé, ¿y qué tal si estas viudas virtuales logran ese cambio social que las guerrillas dicen estar buscando, pero sin disparar un tiro ni derramar sangre? Claro que suena a utopía, pero es que en tiempos de guerra, en tiempos difíciles como los que vivimos actualmente, renacen las utopías y soñamos más. Es justamente de sueños y proyectos aparentemente irrealizables que han surgido los sistemas más eficientes que se han visto a través de la historia. Los colombianos tenemos que seguir soñando, y tenemos que tratar de unificar nuestros sueños, tenemos que buscar un sueño común para nuestro país.

Conexión Colombia: ¿Qué temas trabaja en sus escritos?
J.C.: El tema que más se repite en mi obra es el tema de la mujer en relación con la sociedad, la cultura, la religión, la política y la historia. Me fascinan los experimentos sociológicos, crear mundos alternos y llegar a soluciones que, aunque parezcan inverosímiles, son capaces, como ninguna otra, de enmendar errores y evitar tragedias mayores. Me interesa también el tema de la desigualdad y la indiferencia. Y ahora que vivo en España me interesa mucho el tema del racismo. 

Conexión Colombia: Entonces Colombia ha sido una buena inspiración para su trabajo
J.C.: La cantidad de cosas insólitas que a diario suceden en Colombia y la forma particular que tenemos los colombianos de lidiar con ellas son dignas de ser escritas y difundidas. Sin embargo, en mi caso particular, no hablaría de inspiración sino de responsabilidad social. La literatura es una herramienta poderosa para retratar la sociedad, para crear conciencia e instigar un cambio social.

Conexión Colombia: Y ahora que habla de la “responsabilidad social” del escritor, ¿siente que la suya ha tenido algún resultado?
J.C.: La responsabilidad social de un escritor, como yo la veo, está en el cumplimiento de tus obligaciones sociales como ciudadano independientemente de los resultados. Sin embargo, ya que lo preguntas, creo que si hay algunos resultados palpables. Por ejemplo, la novela ha creado conciencia acerca del conflicto político y social colombiano en países donde no se conocía mucho del mismo, como Turquía, Corea e Israel. Allí se han escrito artículos al respecto motivados por mi novela y he respondido entrevistas. En Francia, donde Colombia era el pan de cada día antes y durante el rescate de Ingrid Betancourt, también se ha hablado mucho de la novela. Allí he tenido que responder muchas entrevistas y se me ha invitado a varios programas en radio e incluso en televisión, no tanto para hablar del libro ni mucho menos de mí, sino para analizar la realidad colombiana como yo la veo, y especialmente el papel de la mujer dentro del conflicto.

Conexión Colombia: En una de sus entrevistas usted cuenta que comenzó a escribir cuentos sueltos sin saber que el producto final sería esta novela. ¿Cómo fue ese proceso?
J.C.: Todo comenzó cuando estaba haciendo un máster en creación literaria en Nueva York. Escribí un cuento para una clase, una historia de amor que se desarrollaba en un pueblo de viudas. El cuento, a decir verdad, era bastante cursi y romanticón, pero tenía muchos elementos y personajes que me gustaban. Entonces decidí escribir otro cuento que tomara lugar en el mismo pueblo, pero que girara en torno a otro personaje. Luego escribí un tercero y un cuarto. Estaba convencido que estaba escribiendo un libro de cuentos, hasta que un día una profesora, refiriéndose a mis cuentos, habló de “tu novela”. Sólo entonces supe que, en efecto, mi manuscrito tenía todos los elementos necesarios para una novela. Pasé varias semanas pensando en la historia y los personajes, diseñando un esquema para la misma. Luego empecé a investigar, a ordenar las páginas que tenía, a diseñar escenas y capítulos, a darle un hilo conductor a la historia. La escritura es así: un cuento se puede convertir en novela y viceversa. Otras veces comienzas a escribir una historia, y otra diferente a la planeada va saliendo. 

Conexión Colombia: Teniendo en cuenta que su lengua materna es el español, y que escribió esta novela en inglés, ¿qué palabras en español le resultaron difíciles de traducir?
J.C.: Chicharrones, arepa, panela, bomboncito, bizcochito, paraco, chicha. El padrenuestro lo dejé en español por énfasis y sonoridad. Los dichos y refranes que mi abuela solía decir fueron los que me dieron más trabajo. Muchos de ellos tienen doble sentido y no funcionan en inglés. Hubo también algunas palabras que no quise traducir, pero las puse de tal forma que se entendieran dentro del contexto. Asimismo, me inventé un calendario que está basado en la menstruación, y nuevas palabras para describir el tiempo, por ejemplo un año es una “escalera” y un mes es un “peldaño”. No veo necesario que el lector entienda a la perfección el significado de cada palabra. Para mí es mucho más importante el efecto general que un conjunto de palabras o frases crea, y las sensaciones que estas evocan o provocan en el lector.

Conexión Colombia: ¿Traduciría usted mismo la novela del inglés al español?
J.C.: No. Soy un pésimo traductor. Todo cuento mío en inglés que he tratado de traducir, ha terminado siendo un cuento diferente en español. La novela fue traducida por Juan Fernando Merino, un excelente traductor, poeta y periodista caleño, que no solo le ha hecho justicia al texto, sino que también lo ha embellecido. 

Conexión Colombia: ¿Ha vuelto a escribir poesía?
J.C.: Si, escribo poesía cada que puedo, sin rutina ni disciplina, como debe ser.

Conexión Colombia: ¿Qué le gusta más, escribir poesía o prosa?
J.C.: Poesía en español, para mí. Prosa en inglés, para el que quiera leerla.

Conexión Colombia: ¿Cree que después de haber escrito prosa en inglés, sería más fácil comenzar a escribir poesía en esa lengua?
J.C.: Nada es imposible. Es muy probable que lo que surja sea algo así como poesía en inglés con acento tolimense, pero igual funciona.

Conexión Colombia: ¿Qué escritores colombianos le gustan?
J.C.: William Ospina es en mi opinión el escritor más completo que tenemos actualmente en Colombia. Es poeta, filósofo, historiador, novelista, periodista… y todo lo hace muy bien. Además, está más comprometido con la realidad social del país que muchos de nuestros políticos.

Conexión Colombia: ¿Qué libro no puede faltar en su mesa de noche?
J.C.: ‘Cuentos Populares Italianos’. Son 200 narraciones que fueron recopiladas durante siglos, y que Italo Calvino tradujo a partir de los dialectos en que fueron creadas. 

Conexión Colombia: ¿Qué está leyendo en este momento?
J.C.: Un clásico olvidado: ‘La rebelión de los ángeles’ de Anatole France.

Conexión Colombia: ¿Para qué sirven los premios?
J.C.: Para alimentar tu ego y mejorar las ventas de tus libros. Para nada más.

Conexión Colombia: ¿Barcelona o Nueva York?
J.C.: Barcelona y Nueva York. Juntas son como una buena pareja. No son excluyentes, se complementan.

Conexión Colombia: ¿Piensa volver a Colombia?
J.C.: Nunca me he ido del todo. Voy y vengo. Me encanta viajar, conocer otras culturas. 

Conexión Colombia: ¿Cuándo sale el libro en español?
J.C.: Salió a comienzos de mayo en España. Aún no hay fecha de publicación en Colombia. Es una decisión que no depende de mí sino de la editorial.

17 de junio de 2009

Moda colombiana en la Ciudad Luz

La diseñadora Claudia Szerer presentó en París su más reciente colección. Conexión Colombia estuvo en el desfile que recibió excelentes críticas de parte de algunas de las personalidades más influyentes en el mundo de la moda francesa. 

Por Ana María Durán
Corresponsal en París
Junio 17 de 2009


La diseñadora de modas colombiana Claudia Szerer presentó hace dos semanas su colección Primavera - verano 2010 en la Embajada de Colombia en París. Grandes personajes de la Alta Costura estuvieron presentes durante el desfile, entre ellos el diseñador colombiano Esteban Cortázar y Nicolás Topiel, presidente de la Casa de Alta Costura Christian Lacroix, quienes elogiaron su trabajo.

Durante el desfile los tonos suaves de sus vestidos en chifón de seda francesa e italiana, blancos, lilas, naranjas, verdes y amarillos, vistieron al grupo de modelos francesas. “Aprecio mucho el color en sus vestidos. Es una colección muy chic y muy elegante. Es muy significativo para Claudia venir a exponer su trabajo en París, uno de los centros de la moda de alta costura”, dijo Francoise Guitard, periodista de la revista Vogue en Italia.

El desfile se realizó en la Embajada de Colombia en París. Había invitados en la sala, el jardín, hasta en las escaleras. “No recuerdo haber visto tanta gente en la Embajada. La verdad es que estoy muy contento con el evento”, aseguró el embajador Fernando Cepeda.

Claudia Szerer se destacó por su obsesión por los detalles, la delicadeza de los bordados, los encajes y las telas pintadas a mano. Sus vestidos, adornados con cristales franceses y jades antiguos, maderas exóticas y rocas de esmeralda colombianas unidas con plata, llamaron la atención del público. “Estoy gratamente sorprendido con un desfile lleno de feminidad, elegancia y buen gusto. La importancia de los detalles, algo que siempre le ha interesado a Claudia, están muy bien trabajados. Es un desfile sobresaliente”, aseguró Abraham Amenazaga, crítico de moda de la revista Vogue Latinoamérica.

La realización de cada uno de los vestidos le tomó varias semanas y hasta meses de estudio. Cada pieza es, según ella, una “construcción”, en donde se piensa y se reflexiona hasta el más mínimo detalle. Y aunque la diseñadora asegura que en el mundo de la moda siempre hay alguien creando nuevas técnicas y diseños, “París sigue siendo uno de los centros fundamentales de alta costura en el mundo. Uno siempre va a venir a París a buscar moda”.

Por su parte, Nicolás Topiol, presidente de la casa de Alta Costura Christian Lacroix, alabó el desfile y la colección. “Es increíble venir a ver a Claudia aquí. Soy un gran amigo de ella desde que comenzó en París. Es una colección bellísima. Me pareció muy coherente con lo que ella es, de donde viene, y con su práctica”, afirmó.

Este desfile fue la realización del sueño de esta diseñadora, que siempre supo que la moda era lo suyo. 
Después de terminar sus estudios en Historia del Arte y vestuario para teatro en Boston (Estados Unidos) no dudó ni un minuto en irse por un tiempo a París, lugar obligado de cualquier persona interesada en la ‘Haute Couture’ (Alta Costura) y la moda en el mundo.

Buscando la oportunidad de hacer una práctica, cayó en las manos de Christian Lacroix en la Casa de Alta Costura de Jean Patou, uno de los más reconocidos diseñadores franceses. “Trabajando en la casa de Jean Patou aprendí las técnicas antiguas de alta costura francesa y la importancia de la perfección en los detalles. Aprendí a arriesgarme con mis diseños. Hoy muchas veces las costureras me dicen que lo que yo propongo no se puede y, después de mucho trabajo, nos damos cuenta de que sí es posible”, le dijo la diseñadora a Conexión Colombia.

Claudia Szerer ha ganado premios como Mejor Diseñadora de Alta Costura en la Semana de la Moda de Panamá, recibió el Wizos Blue Award en Miami y fue Ganadora del Premio a Mejor Diseñadora Categoría Formal Tiempos de Oro. 

Hoy vive en Panamá, y su trabajo llega a los mercados de Europa y América. Sueña con volver a Colombia y exponer sus diseños en un país que poco a poco se ha ido posicionando en el mundo de la moda. “Colombia tiene textileras importantísimas que han invertido mucho en nuestro país. Colombiamoda y las otras ferias han sido muy  buenas para mostrar el trabajo que se está haciendo. Yo veo muy bien a Colombia. Quiero volver muy pronto”.


13 de junio de 2009

“Bestia negra” en París

Ana María Durán, corresponsal en París

La condecoración al Dalai Lama con el título de Ciudadano de Honor de París” enfurece al gobierno chino, quien considera este hecho como una amenaza a las relaciones entre ambos países.

La final del Roland Garros, uno de los torneos de tenis mas importantes del mundo, junto a los resultados de las elecciones europeas, opacaron, sin lugar a dudas, la visita del Dalai Lama en París el domingo pasado. Y aunque la prensa francesa no le dio la importancia que, para muchos, merecía la llegada del líder espiritual de los tibetanos, el gobierno chino recordará para siempre un hecho que podría convertirse en un quiebre entre las relaciones entre China y Francia.

En la conferencia “Ética y sociedad” que el líder tibetano presentó en el estadio de Bercy frente a 8000 mil personas que lo acogieron, con aplausos y bendiciones, y que lo escucharon durante más de dos horas, el líder y activista tibetano no ocultó su posición frente al gobierno chino, del cual aseguró ser portador de una política “ muy dura, y brutal” contra el  Tíbet.

Sin embargo, el hecho que realmente disgustó al gobierno chino fue la condecoración que recibió el Dalai Lama horas después. A las cinco de la tarde, Bernard Dellanoe, alcalde de París, lo acogió con los brazos abiertos para darle el título de “Ciudadano de Honor ”.

"Recibo esta distinción como un ser humano que defiende los valores humanos, la paz y la no violencia”, declaró minutos antes de entregarle a Delanoe una Khata (bufanda tibetana en seda blanca como símbolo de respeto y felicidad).

Días después, como se esperaba, el ministro chino de Relaciones Exteriores envió desde Pekín un comunicado de prensa a la AFP explicando el hecho como una verdadera amenaza a las relaciones entre ambos países. “Este hecho es una amenaza para las relaciones entre París y las municipalidades chinas, y constituye una grave injerencia entre las relaciones de ambos países. Pekín invita a París a parar cualquier injerencia sin excepción, y a adoptar medidas sinceras y eficaces rectificando los errores”.

Conocedores del tema aseguran que la dura respuesta de parte de la China era inevitable,  sumándose a una lista de amenazas que caracterizan al régimen de ese país. Jean Paul Ribes, presidente del Comité de Apoyo del Tíbet en Francia lo confirma. “No pienso que la condecoración perjudique las relaciones entre ambos países. Como siempre, el gobierno chino amenaza, pero sin ninguna trascendencia radical. Sin embargo, este hecho si puede, de cierta manera, ser utilizado como pretexto para frenar relaciones comerciales”.

“París no hace la política extranjera de Francia. París se sitúa en el punto de vista de los valores. Yo nunca he estado del lado de la independencia del Tíbet, yo no soy budista. Yo tomo posiciones ligadas con los valores de París y de mis convicciones profundas. De ninguna manera pretendo dirigir el mundo”, aseguró Bernard Dellanoe en rueda de prensa.

Frente a la imposibilidad del Dalai Lama de discutir en un diálogo frentero y abierto con el gobierno chino, un grupo de tibetanos y exiliados chinos inaugurarán en los próximos días una nueva alianza, con la iniciativa de crear un verdadero camino de comunicación entre ambas comunidades. La “Asociación Alianza Tíbet-China”, primera en Europa, bajo la dirección de cinco chinos y cinco tibetanos, buscará la forma más eficaz de desarrollar un camino de amistad y la reconciliación. 

Publicado en El Espectador: 

8 de junio de 2009

“La izquierda y la derecha en Francia tienen hoy el mismo problema”


El próximo 7 de junio la Unión Europea se la juega con las elecciones europeas 2009. Las fuertes críticas contra la falta de propuestas concretas, y la creciente indiferencia de miles de ciudadanos preocupan a la mayoría de los jefes de estado. La abstención continua creciendo desde 1979, en el 2005 fue de 57,5 %, y este año, podría llegar a un temeroso record.

Por el momento, especialistas y políticos reconocen que la campaña, por lo menos en Francia, ha sido floja, aburrida, sin un verdadero debate de fondo. En otras palabras, las propuestas no están a la altura de los verdaderos desafíos europeos. Y aunque el partido de la UMP encabeza las encuestas, 6 puntos más que el PS,  según Bruno Jeanbart, director de estudios políticos del barómetro OpinionWay, 57 % de las personas encuestadas declararon no estar interesadas en el escrutinio. «  Es un fracaso para todo el mundo », aseguró Jeanbart en el diario francés Le Figaro.

Sin embargo, el presidente francés Nicolás Sarkozy no se rinde, y esta semana, de la mano de su más grande aliada, la canciller alemana Ángela Merkel, lanzaron un llamado a todos los europeos para « la construcción de una Europa fuerte que nos proteja, una Unión Europea que esté a la escucha de los ciudadanos, que sea dinámica y que innove. Una Unión Europea sólida y unida en el mundo, respetando la diversidad de sus estados miembros ».

“En Francia, la abstención es fuertísima, ya que no se están ofreciendo proyectos que le lleguen a la gente, faltan políticos con ideas concretas. Sarkozy es muy inteligente políticamente, toca todos los temas, pero ahora es importante que tome en cuenta, por ejemplo, a América Latina. Si no lo hace, España lo va a hacer en enero del 2010”, aseguró Jean-Claude Martínez, diputado francés en el Parlamento Europeo, presente en el lanzamiento de la red Euro-Latinoamericana de Parlamentarios para el Desarrollo esta semana en La Haya.

Claramente, uno de los temas más espinosos y discutidos durante los últimos años dentro de la Comunidad ha sido el de la inmigración, el cual, en varios países, se ha convertido es un tema fundamental de salud pública y de respeto a los derechos humanos. Sin embargo, parece ser que en Francia, la lucha interna entre la izquierda y la derecha no ha dejado replantear soluciones reales y efectivas.

“El tema de América Latina, por ejemplo, no se puede tratar de la misma manera que el de África. La derecha y la izquierda en Francia tienen hoy  el mismo problema: falta de liderazgo de corpus intelectual. Los grandes problemas actuales, la inmigración, la crisis económica y sanitaria, la pobreza, los cambios climáticos han pasado a un nivel planetario. Ya los debates tienen que subir y discutirse a otro nivel”, concluye Martínez.

Parece ser que las predicciones de los resultados del próximo domingo no son positivas, aunque mucho dependerá de lo que se pueda avanzar durante la semana. Los europeos hoy dudan del trabajo conjunto y serio de sus líderes, y de la construcción de verdaderas políticas de acción frente a los grandes desafíos.  

La Unión Europea atraviesa por una crisis muy grave. La ilusión de una óptica de aparente estabilidad con una posible ratificación al Tratado de Lisboa y la volutand de la presidencia francesa no cambian nada. Los europeos dudan de su eficacia, porque la Comunidad Europea esta dividida y enclaustrada, en procedimientos complejos y opacos”, afirmo el ex-primer ministro francés Dominique de Villepin en el diario Le Monde