29 de noviembre de 2008

Cita a ciegas en París


Con un aperitivo en la mano, un tanto ansiosos, el grupo de comensales espera en el cómodo bar la llegada del mesero. En pocos minutos, su mundo dejará de ser como lo ha sido siempre, colorido y luminoso, y durante una hora y media se embarcarán en una experiencia que seguramente asustará a más de uno.

Muy pronto entra el mesero a la sala, un joven invidente, quien los acoje amablamente, les explica las reglas del juego y los obliga a dejar en lockers especiales objetos o prendas que puedan generar algún tipo de luz. Celulares, carteras y abrigos se dejan afuera del salón principal y una vez las 58 personas están listas, entran en fila, muy despacio, al restaurante Dans le Noir?, en donde todos compartirán y comerán las delicias del chef en un espacio totalmente oscuro. Se les recomienda caminar despacio y ante todo, evitar los gestos bruscos y los gritos.

“Más que un restaurante, Dans le Noir? es una experiencia sensorial”, explica Céline Hanich, directora del establecimiento. “Buscamos que la gente desarrolle otros sentidos como el gusto, el tacto y el olor en el momento de comer a oscuras. También es una experiencia interesante de interacción social y humana, en donde los roles cambian, y por más de una hora los invidentes son los comensales”.

Esta novedosa propuesta gastronómica y pedagógica surgió gracias a Edouard Broglie, especialista en marketing y comunicación, quien de la mano de Didier Roche, presidente de la agencia Ethik Event, primera agencia de eventos dirigida por un hombre ciego, se ingeniaron la mejor manera de sensibilizar a la gente al handicap visual y sus dificultades.

En conjunto con la asociación Paul Guinot, grupo que busca la inclusión, participación y comunicación de las personas invidentes en la sociedad, el restaurante contrata, como en cualquier empresa, los candidatos mejor capacitados. “Todo el equipo de meseros, entre 18 y 55 años, es invidente. En el momento de la contratación buscamos personas que tengan facilidad de moverse, de desplazarse y obviamente que tengan una habilidad social, de buen contacto con los demás”, asegura la directora.

Menú de tolerancia

Desde su apertura en el 2004, el restaurante Dans le Noir? en París ha recibido cerca de 140 mil visitantes. La reservación telefónica y obligatoria explica las particularidades del menú: entrada, plato fuerte y postre, todo, absolutamente todo sorpresa. Sin embargo, en el caso en que el cliente prefiera un alimento específico existe el menú sorpresa azul ( comida de mar), verde (vegetarianos) y rojo (amantes de la carne). De la escogencia del vino, tan importante para la mayoría de los franceses, se encarga el chef. “Los platos están adaptados al concepto del juego sensorial. Son platos que combinan múltiples sabores y olores que estimulan el sentido olfativo y gustativo sin la necesidad de observar lo que se está comiendo. Asimismo, son platos fáciles de comer, ya que mucha gente termina comiendo con las manos”.

Para un grupo máximo de 60 personas, el equipo de Dans le Noir? cuenta con cuatro guías-meseros, cuatro personas a la entrada y cinco cocineros. La comunicación entre el equipo es permanente en caso de emergencia. “Aunque no es muy frecuente, la gente que se siente demasiado claustrofóbica o demasiado nerviosa puede salir perfectamente del lugar y tomar un poco de aire. Ante todo, se trata de vivir una experiencia agradable”, concluye Céline Hanich.

Conciertos, conferencias, obras de teatro, y hasta citas a ciegas son sólo algunas de las actividades organizadas por el grupo Ethik Event, el cual busca también liberar prejuicios y y abrir campos de tolerancia y respeto entre personas desconocidas, discapacitadas o culturalmente distintas. Es por eso que hacerlo en una ciudad como París ha resultado un éxito. “Desde el punto de vista humano, estamos convencidos de que el encuentro en la oscuridad, ya sea entre buenos amigos o bien entre extraños, tiende a desarrollar una convivencia distinta. El hecho de ser guiados en una sala oscura por personas no videntes conlleva a sumergirse en un estado de sencillez y cercanía a los que nos rodean, y un nuevo ambiente, entre viejos conocidos, tiende a crearse”, asegura Carlos Quintero, joven coordinador del grupo.

Con sucursales en Londres, Moscú y Varsovia y proyectos en Dubai y Nueva York, el restaurante Dans le Noir?,, más que un salón de desconocidos compartiendo una cena en la absoluta oscuridad, ejemplifica lo difícil que resulta liberarse de la comodidad y de la simplicidad de la vida cotidiana y se convierte en una verdadera oportunidad para ver más allá de lo evidente, abordando espacios de convivencia y respeto en un mundo que cada vez más exige una mayor amplitud de pensamiento y una justa y digna aceptación hacia “el otro”.

Los colombianos brillaron por su ausencia




Por Ana María Durán
Corresponsal en París

Quizás fue el frío del invierno parisino lo que espantó a la comunidad colombiana en la Ciudad de la Luz. Al rededor de 60 personas se reunieron desde las siete de la noche en la plaza de Chatêlet esperando convocar al centenar de personas que asistieron a la marcha pasada. Sin embargo en la noche del 28 de noviembre los asistentes fueron muy pocos y se quedaron esperando a sus demás compatriotas.

Esa noche en París, Yolanda Pulecio y su hija Astrid llegaron desde muy temprano para organizar las fotos de los demás secuestrados y los carteles reclamando su libertad. Pero esa noche muy pocos colombianos marcharon por la libertad de los secuestrados.

Para más información visitar la página de conexión colombia

20 de noviembre de 2008

París en color


Carlos Cruz-Diez, uno de los maestros del arte cinético más reconocidos en el mundo, presentó anoche en París su libro “Cruz-Diez” publicado por el editoral La Difference. Con el humor y la amabilidad que lo caracterizan, el artista recibió en la librería Artcurial amigos, artistas, curadores, fanáticos y curiosos que compartieron con él uno más de sus triunfos. El libro hace una retrospectiva de sus primeros experimentos con el color durante los años cincuenta y sesenta, de sus fisicromías, transcromías y de sus cabinas de cromosaturación, expuestas por primera vez en la estación de metro de Odeón, en Saint Germain en 1969, y que hoy expone en el espacio de la Americas Society en Nueva York.

www.cruz-diez.com

18 de noviembre de 2008

El hotel francés


Después de la euforia exagerada que despertó la liberación de Ingrid Betancourt en Francia, primera plana en noticieros, diarios, revistas y programas especiales en radio y televisión por intensas semanas, hoy, después de pocos meses, el tema de los secuestrados colombianos vuelve a ser noticia en la prensa francesa.


La aparición del exsecuestrado Oscar Tulio Lizcano, exhausto, envejecido y enfermo, recordó una vez más el injusto y macabro drama que siguen viviendo miles de secuestrados en Colombia, y que sólo se dio a conocer ante el mundo con la crudísima foto de Ingrid moribunda en la selva. Y aunque no cabe duda de que la movilización y de que la respuesta de Francia demostró hasta qué punto Ingrid Betancourt es una de las figuras más importantes de la actualidad mundial, hoy el sentimiento es distinto. Miles de franceses quedaron “hasta la coronilla” con el tema y durante semanas posteriores a su liberación se discutía cuál era realmente la importancia de la exsecuestrada en este país y porqué la
obsesión de los medios franceses por darle menos cobertura a otros temas nacionales y regionales mucho más relevantes.

La posibilidad de recibir a un exguerrillero como refugiado político en Francia no ha sido muy bien recibida en Francia y aunque hasta ahora lo único que ha asegurado el portavoz del Eliseo es que sí se recibirá a Isaza “bajo reserva de verificación de su situación judical”, parece ser que la gente del común no ve este recibimiento como una buena jugada de Nicolás Sarkozy.

Jacques Thomet, periodista y jefe de redacción de la AFP, quien trabajó en Colombia durante varios años (ferviente crítico al despliegue mediático de lo que ha sido y en lo que se ha convertido el affaire Ingrid Betancourt), aseguró en su blog: “Es una parodia, pero tan cerca de la realidad... la decisión francesa de acoger al terrorista de las Farc Isaza y su amante guerrillera con el estatus de refugiados políticos y la ayuda financiera relativa constituye un procedente alucinante (...) Gracias a Nicolás Sarkozy, François Fillon y Bernard Kouchner, el Quai d’Orsay (la Cancillería) amenaza en transformarse en agencia de viajes para las FARC y “consorts”, como el Al Qaeda o Hamas, si sé leer entre líneas”.

Igualmente, Ivan Rioufol periodista del periódico francés Le Figaro criticó la promesa hecha por el presidente francés en diciembre 2007 cuando se estaba avanzando el tema de la liberación y que luego Bernard Kouchner reconfirmó después de la aparición de Ingrid: “Este asilo político me parece criticable. Inicialmente fue concedido para recibir personas en peligro en su propio país por régimenes violentos o liberticidas. Lo cual no es el caso de la democracia colombiana, la cual lucha contra una guerrilla marxista que sueña reproducir el “encantador” modelo cubano”.

Buscar prioridades

¿Está Nicolás Sarkozy preparado para cumplir sus promesas?, ¿Está realmente dispuesto a seguir ayudando a Colombia contra la guerra después de que Ingrid, su pieza clave en todo este asunto, está libre? Todavía no se sabe con precisión cómo y cuándo comenzará el proceso legal del exguerrillero Isaza y el de su compañera. El gobierno francés ha sido muy prudente en las declaraciones que ha expresado referentes a este tema y ha tratado de cuidarse para que sus palabras no sean malinterpretadas.

Para Hervé Marro, portavoz del antiguo Comité de Ayuda de Ingrid Betancourt, la liberación de Lizcano es un ejemplo de fortaleza y una muestra clara de que todavía se sigue luchando por los secuestrados en Colombia: “A pesar de las críticas que hemos recibido por parte de algunos colombianos, esta liberación demuestra la actitud comprometida de Francia con Colombia. Sarkozy ha cumplido su promesa y eso nos pone muy contentos. Aunque el estatus que recibirá Isaza todavía no se ha precisado, su figura permitió la liberación de un hombre que estaba a las puertas de la muerte y que ahora está vivo. Eso no tiene precio”, aseguró.

Lo que sí es cierto es que el tema de los secuestrados en Colombia y la posible acogida de lo que podrían no ser uno sólo, sino varios exguerrilleros que decidan en un futuro dejar las armas y entregarse a la justicia, asusta, desagrada e incomoda en Francia. Con humor y exageración hay quienes se preguntan si es Isaza un examante de Ingrid Betancourt o si ahora el ser guerrillero es la manera más fácil de entrar hoy a Francia sin hacer el tedioso y extremadamente exigente papeleo de la visa.

Hay quienes aseguran también que el debate es irrelevante y que este es un tema secundario en la exigente agenda del primer mandatario francés. Y es cierto. Hoy seguramente las prioridades de la agenda de Sarkozy van por otro camino. La crisis económica aumenta las altas cifras de desempleo ( 7,4%), Rachida Dati ha perdido toda la credibilidad y confianza como ministra de Justicia, la intensa lucha de egos entre Sarkozy y Merkel por la dirección de la Unión Europea tiene a más de un mandatario contrariado y el problema de los indocumentados e ilegales en todos los rincones del país es más que suficiente. Quizás el dossier Isaza pasará por ahora a un segundo plano en la agenda nacional francesa.

10 de noviembre de 2008

El via crucis de los gitanos en Europa


Por Ana María Durán Corresponsal en París

Deportaciones, indiferencia y violación de sus derechos son algunos de los problemas que enfrentan los gitanos que deciden ir a Francia o a Italia en busca de mejores oportunidades.Ana María Durán, nuestra corresponsal en París, explica la difícil situación.

Francia ha endurecido sus políticas en contra de los migrantes y algunas minorías. Durante el gobierno de Nicolás Sarkozy han sido creadas medidas que fortalecen las leyes en contra de los indocumentados y en contra de algunos grupos minoritarios que ocupan el suelo francés de manera irregular. Uno de los grupos afectados por este hecho ha sido el de los gitanos, la comunidad minoritaria más amplia en Europa y la más marginada actualmente.

Hace pocas semanas un campamento ‘rom’ al noreste de París, uno de los más grandes en Francia con 622 personas, fue evacuado por la policía francesa. De las 150 familias que sobrevivían en carpas sin agua, sin electricidad y sin baños, 24 (aproximadamente 90 personas) fueron escogidas para continuar en Francia a través de un proyecto especial de inserción en la sociedad. Las demás familias fueron enviadas de vuelta a Rumania, país del que procedían, en aviones franceses con una ayuda estatal de 300 euros por adulto y 100 por niño.

Los criterios de selección para escoger a las 24 familias que recibieron el permiso de residencia en ese país fueron el dominio del francés, tener niños pequeños y capacidad de trabajo.

Algunas ONG y organizaciones de ayuda señalaron como “absurdos” los criterios utilizados para “escoger las familias que se van y las que se quedan” y además dudaron de la pertinencia de la evacuación. Coralie Guillot, de la Asociación Parada, (encargada de sensibilizar a la opinión pública de las difíciles condiciones de vida de los niños gitanos), aseguró en una emisión de televisión del canal France 2 que seguramente la mayor parte de expulsados regresarán a Francia. “Esta situación no ha cambiado con los años, siempre es lo mismo. La mitad del campamento ya se instaló en otro lugar. Los gitanos quieren construir una vida aquí y no se rendirán tan rápido. Y aunque sabemos que los niños que se quedaron serán escolarizados a través del programa de inserción, también comprendemos la decepción de quienes no fueron escogidos”, dijo Guillot ante las cámaras.

A la deportación de los gitanos se le suma la aprobación en la Unión Europea del plan de “fichaje étnico” propuesto por el presidente Silvio Berlusconi, mediante el cual las autoridades italianas tienen total derecho de tomar de las huellas digitales de los habitantes de los campamentos gitanos.

Por todo ello el Observatorio Europeo del Racismo y la Xenofobia ha señalado en repetidas ocasiones que el pueblo gitano es la mayor víctima de racismo en Europa, y que su marginación se ha hecho más evidente desde que la Unión Europea incluyó dentro de su comunidad a países de Europa del este con altos índices de pobreza.

En la actualidad, entre 12 y 15 millones de gitanos viven en Europa. Entre el 2004 y el 2007 la población ha aumentado en países como España (700 mil) e Italia (200 mil).

Los gitanos, tsiganes o roms, como los llaman en Francia, son una población diversa étnica, lingüística y culturalmente. Los historiadores coinciden en que estos grupos de artesanos y campesinos emigraron de Rajasthan, en el norte de India, en el año 1000 AC y fueron vendidos como esclavos en los Balcanes hasta el siglo XIX. Durante la Segunda Guerra Mundial fueron perseguidos por los nazis.

La difícil situación gitana debe se resuelta en el corto plazo y merece toda la preocupación por parte de los gobernantes del continente. El mes pasado la Comisión Europea se reunió en Bruselas para la primera convención sobre la discriminación y la violencia contra este pueblo. Al final la Comisión les propuso a los 27 países ofrecer oportunidades reales de integración a los miembros de esta comunidad. "La situación dramática de los gitanos no puede ser resuelta desde Bruselas”, aseguró el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso. "Los instrumentos para crear este cambio están en las manos de los países miembros, las políticas de integración de esta población son responsabilidad de cada uno de los Estados”, insistió.

Efectivamente urgen medidas que frenen la discriminación contra los gitanos y que, ya que son ciudadanos de la Unión Europea, permitan su integración a la sociedad como lo han logrado otros residentes.

Pero tal vez el primer paso para lograr un cambio sea que los mismos europeos cambien de mentalidad y cesen la discriminación para que escenas como la que se presentó hace unos meses en la playa de Nápoles (Italia), en la que dos niñas gitanas estaban muertas ante la mirada indiferente de los bañistas, no vuelvan a repetirse.

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